Nuestra historia

La historia de Honda en Puerto Rico ha sido una de gran evolución y de una presencia dominante en el mercado como respuesta a la calidad y sólida imagen que distingue a la marca.

Lo que comenzó con la distribución de motoras en el 1963 por parte de Bella continuó desarrollándose a través del tiempo con la incursión de los vehículos Honda promoviendo así su expansión y participación en el mercado. Fue en el 1973, durante la gran crisis mundial del petróleo, que el primer vehículo Honda llega a Puerto Rico, el Civic, con una excelente acogida en gran parte por ser compacto, económico en precio, y con un alto rendimiento de gasolina. Era exactamente lo que los consumidores buscaban en este momento.

Con este sólido inicio otros modelos siguieron al Civic y comienza a ampliarse la línea de vehículos Honda con el Accord en el 1976, el modelo que se ha convertido en el ícono de la marca, y también el Prelude. La línea de vehículos continuó expandiéndose con el modelo compacto deportivo CR-X, la Odyssey en el segmento de las minivans, y el Fit que hizo su entrada en el 2003 para colocarse entre las SUV crossover compactas. También con el auge de los vehículos deportivos utilitarios llegó a Puerto Rico la CR-V, que fue el primer modelo de la marca en esta categoría, y luego la Pilot con tres filas de asientos. Más reciente, en el 2015, completa la línea la HR-V en la categoría de crossover de SUV compactas.

De este modo, Honda continúa con su misión de ofrecer una extensa línea de vehículos para satisfacer las necesidades y preferencias de los clientes y de toda la familia con la solidez que es sinónimo de la marca.

En Puerto Rico, Honda cuenta con una red de concesionarios localizados en puntos estratégicos de la Isla que incluye a Honda de San Juan, Honda de Bayamón, Honda de Cayey, Honda de Caguas, Honda de Ponce, Honda de Arecibo, y Triangle Honda 65 con un equipo altamente profesional para la venta de vehículos, venta de piezas y servicio de la marca.

En el mercado local, Honda se ha posicionado en la mente de los consumidores como una marca de calidad y excelencia no solo por sus productos sino además por su insuperable compromiso de servicio al cliente. Es por ello que su slogan publicitario Clase y Más, que forma parte de la identidad de la marca desde finales de la década de los ’70 y principios de los 80’, es uno de los más reconocidos en todo Puerto Rico.